Correo de Náufragos



Miguel Ibánez - Continuidad de los pájaros



Un hombre encontró un pájaro muerto en su balcón.

Lo recogió en una pala con cuidado de no tocarlo y lo metió en una bolsa de basura. Después lo tiró al contenedor.

Después volvió a su casa y se sentó junto al teléfono a esperar la llamada de una mujer. No estaba seguro de si ella iba a llamar o no, pero deseaba que ella llamara, de eso sí estaba seguro.

No hubo ninguna llamada.

Cuando llegó la noche, el hombre seguía sentado junto al teléfono. Se repetía a sí mismo: qué más da, qué más da, la vida sigue, la vida sigue.

Y era como si un pájaro muerto se empeñara en seguir piando.

12/31/2011 | Escrito por: kenzo | Hora: 01:01|
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